El resultado de tus exámenes o tu oposición dependen de la fuerza de tu memoria, y por lo tanto de tu capacidad de aprendizaje. Y ésta, a su vez, se apoya en tres habilidades:
1- Tu habilidad para crear imágenes que representen la información que quieras aprender.
2- Tu capacidad para asociar esas imágenes entre sí o a otra información.
3- Tu creatividad para que esas asociaciones se manifiesten en escenas mentales llamativas, e impactantes.
Me gustaría darte algunas claves que te ayudarán con la primera de estas destrezas y así crear imágenes sólidas y memorables. Sigue las siguiente sugerencias y tu memoria te lo agradecerá.
Para crear imágenes mentales que se graben con fuerza y se recuerden con facilidad:
Usa todos los sentidos:
Cuando unes en tu mente dos o mas conceptos mediante una imagen, esta resulta tanto más efectiva, cuantos más sentidos involucres en el proceso. Usa pues cuantos más sentidos mejor al construir una imagen inverosímil con la que quieras enlazar una información a otra.
Visión: ¿Es luminosa tu imagen? ¿Ves con claridad los colores, matices, formas, etc.? Cuando más nítida sea la imagen mejor.
Oído: Si la imagen lo permite imagina cómo suena. Si imaginas un tren escucha en tu mente el ruido que hace, si imaginas un caballo, oye como relincha y el sonido de sus cascos al trotar o galopar.
Olfato: ¿Cómo huele el mar que ves en tu mente, el coche que te imaginas? ¡Siéntelo!
Sabor: Ponle sabor a tus escenas. Ya sea que pienses en un pastel, un cigarro o un animal. ¿Cómo sabría si lo probaras?
Tacto: La pared, la caja o la cuerda que están en tu mente son rugosas, finas, onduladas... Imagina tus escenas sabiendo como con las cosas que participan en ellas.
Kinestesia: Esta particularidad implica que sepas donde están situadas las cosas en el espacio. Es más efectivo imaginar una mesa en una habitación u otro espacio físico, que en medio de la nada. El contexto le da consistencia y solidez a la imagen
Pon acción en tu vida mental:
Como dice Dominique O’Brien, el famoso nemotécnico, “La acción es el pegamento de la memoria”. Recordamos mucho mejor una foto que un texto y aún mejor una película que una foto. No te limites a hacer escenas pasivas o estáticas, crea auténticos filmes de ciencia ficción en tu mente.
Usa el tema que mejor te funcione: Algunas personas recuerdan mejor imágenes de contenido sexual, otros de contenido humorístico, otras de carácter exótico, por que estos temas les resultan más llamativos u originales. Busca cual es el tema que más impacte a tu mente y aprovéchalo para hacer escenas que tu cerebro almacene más eficazmente.
Sé imaginativo/a.
Crea imágenes tan fantásticas y increíbles como puedas. Tu mente puede dejar atrás de un plumazo a los mejores efectos especiales de Holywood. La creatividad es la mejor herramienta con que cuentas para hacer funcionar la máximo tu memoria. Entrena tu imaginación. Imagina las cosas que lees, las que te cuentan, haz planes de qué harías si te tocar la lotería, si conocieras a alguien famoso si… y proyecta esas escenas en tu mente. Tu imaginación es el camino por el que circula tu memoria. Cuando quieras unir conceptos en tu mente, píntalos (mentalmente…) con imágenes de cosas que sean para ti representativas de ese concepto y llega al absurdo, imagina cosas que en la realidad sean imposibles y tu mente las recordará.
Exagera todo lo que puedas.
Si no sabes cómo o no se te ocurre aquí tienes algunas sugerencias:
· Haz las imágenes a recordar exageradamente grandes. Pinta en tu mente las cosas que quieras recordar desproporcionadas, desmedidas, descomunales. Esto le encantará a tu mente y se apropiará de ellas reteniéndolas en el almacén de tus recuerdos. Ya imagines un perro saliendo de un reloj, una víga sobre una casa o cualquier otra cosa, PÍNTALOS GRANDES en tu mente.
· Hazlas exageradamente numerosas: Un balón en un estadio no captará tu atención, diez millones de ellos sí. Dos monos en un árbol no son llamativos, quinientos o mil, sí. Cuando vemos algo en grandes cantidades tu Memoria Visual se activa de manera automática. Aprovecha este reflejo de tu mente.
· Hazlas exageradamente deformes: En tu mente puedes deformar las cosas, estirarlas, abombarlas, recortarlas, unir unas con otras… No te limites a imaginar las cosas tal y como las conoces. Dales tu “exagerado” toque personal.
Usa la substitución:
Pinta en tu mente los objetos y elementos de tus escenas haciendo cosas que no son las que habitualmente hacen. Un coche puede ser una maceta en la que crece un árbol, un par de barcos pueden sustituir a unos zapatos en los pies de alguien y una pizarra puede hacer las veces de bandeja. Las cosas que no están haciendo “lo que deben” se vuelven llamativas.
Sé detallista:
Cuanto más detalles tengan tus imágenes, cuanto más precisas sean, mayor será su efectividad. Visualizar con precisión implica que tu cerebro ha de poner más información en cada imagen. Piensa que una imagen con más información es más difícil que se olvide. En caso de que parte de la información de la imagen se vuelva borrosa o se llegue a perder, aún quedaría suficiente como para recordar el dato sin problemas.
Piensa en positivo.
Haz imágenes positivas y felices. A tu mente le gustarán más. Nuestro cerebro tiende a suprimir los malos recuerdos y le resulta más sencillo recordar las imágenes felices. Además disfrutarás más recordando imágenes agradables que las de signo contrario
Sigue estos consejos y tu memoria visual se convertirá en tu mejor aliada para tus exámenes u oposiciones. Hará tu aprendizaje más rápido, más fluido y mucho más fácil y divertido.
Ignacio Pérez Hernando
Consultor de Formación y
Responsable de I+D+I de Quick Language SL